¿Que puedo hacer para evitar un cáncer de páncreas?

Publicado el: 13/10/2020

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cancer pancreas

La detección precoz de la enfermedad es importante para tratarla con éxito. La información necesaria para un buen diagnóstico y tratamiento se consigue a través de la historia clínica, la exploración física y las exploraciones complementarias.

  • Historia clínica. Cuando una persona va a su primera visita por algún síntoma o molestia o derivada como consecuencia del programa de cribado, el médico, antes de hacer cualquier prueba, hace muchas preguntas relacionadas con su salud, las enfermedades previas, las enfermedades de sus familiares y ciertos estilos de vida, como los hábitos dietéticos, la situación laboral, el consumo de tabaco y alcohol... Además, el médico hace preguntas como por ejemplo qué le pasa o cómo se encuentra, es decir, pregunta por los síntomas que presenta y cómo afectan a su vida cuotidiana: número de síntomas, síntoma principal, tiempo que hace que lo tiene, cuándo y cómo empezó, qué es lo que empeora los síntomas y qué los mejora, entre otras preguntas.

 

  • Exploración física. Se basa en el reconocimiento directo del cuerpo, mediante la auscultación, la palpación, la percusión y la observación para identificar signos de la enfermedad. En función del resultado de la exploración y según los posibles diagnósticos, el médico propone, si es necesario, hacer una serie de pruebas.
  • Exploraciones o pruebas complementarias. En función de la valoración que el médico haga tanto de la entrevista como de la exploración física, solicitará aquellas pruebas que sean necesarias para poder hacer, confirmar o descartar un diagnóstico determinado y fijar el tratamiento más adecuado.

Factores de riesgo no modificables

  • Sexo: El número de casos es ligeramente más alto en el sexo masculino. 
  • Raza: Las personas de raza negra son más propensas a desarrollar este tipo de cáncer. La razón se desconoce pero puede ser que sea por el alto índice de tabaquismo y diabetes entre los hombres y el sobrepeso entre las mujeres de esta raza. 
  • Edad: La mayoría de los casos se registran en personas de más de 55 años. 
  • Diabetes mellitus: Las personas diabéticas tienen un riesgo más alto debido a las alteraciones que se dan en las células pancreáticas. 
  • Pancreatitis crónica: Se trata de una enfermedad que afecta esta glándula, y la evidencia sugiere que podría estar relacionada con una propensión más alta a tener cáncer de páncreas. 
  • Cirrosis hepática: Las personas que tienen esta enfermedad del hígado, que provoca la muerte de las células hepáticas normales y su sustitución por tejido fibroso, parece que tienen un riesgo más alto de tener cáncer de páncreas. 
  • Antecedentes familiares: Si los padres o los hermanos han sufrido la enfermedad, el riesgo se triplica. El cáncer de páncreas parece presentarse con más frecuencia en algunas familias. En algunas de estas familias el alto riesgo se debe al hecho de que tienen ciertos síndromes hereditarios, y en otras familias se desconoce el gen que causa el riesgo aumentado de cáncer de páncreas.

Factores de riesgo modificables (factores asociados a los estilos de vida)

  • El tabaco: Los fumadores tienen dos o tres veces más riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. 
  • Dieta: Ingesta elevada de carnes rojas y grasas animales. 
  • Obesidad: Las personas con sobrepeso son más propensas a desarrollar cáncer de páncreas.
  • Exposición ocupacional: La exposición intensa en el trabajo a ciertos pesticidas, tintes y sustancias químicas utilizadas en el refinado del metal podría aumentar el riesgo de tener cáncer de páncreas.