Depresión

Temas: Salud | Tipos: Artículo
Publicado el: 17/05/2018

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1. ¿Qué se entiende por depresión?

¿Qué se entiende por depresión?

La depresión es un trastorno mental que se caracteriza por un estado de ánimo bajo, la pérdida de intereses o de la capacidad para disfrutar de las cosas que antes producían placer, sentimientos de culpa, la falta de autoestima, trastornos del sueño o del hambre, sensación de cansancio y falta de concentración.


2. Principales síntomas

Síntomas afectivos o emocionales

  • Tristeza patológica, frecuentemente sin justificación o de una intensidad y duración desproporcionada. Es el síntoma por excelencia de la depresión.
  • Abatimiento, desconsuelo, sufrimiento, dolor moral.
  • Anhedonía o pérdida de la capacidad para disfrutar.
  • Ansiedad, inquietud, intranquilidad, sensación de falta de aire y de nudo en la garganta o en el estómago.
  • Disforia o irritabilidad, con reacciones desproporcionadas que repercuten en la relación con el resto de las personas.

Síntomas cognitivos o del pensamiento

  • Pensamiento inhibido o retardado.
  • Efectos en la memoria, en la atención y en la concentración.
  • Ideas de culpabilidad, delirio de ruina o hipocondría.
  • Baja autoestima o infravaloración personal.
  • Ideas de suicidio.

Síntomas conductuales

  • Clinofilia o tendencia a pasar la mayor parte del día en la cama.
  • Inhibición psicomotriz. Suele observarse un retraso en los movimientos y en el lenguaje, e inexpresión facial. No obstante, a veces, puede suceder lo contrario y la persona puede mostrarse inquieta e, incluso, agitada, estados relacionados con la ansiedad y la angustia.
  • Labilidad emocional o imposibilidad para llorar.
  • Aislamiento social. Se evita el contacto interpersonal, las conversaciones o salir del domicilio.

Síntomas somáticos

  • Agotamiento generalizado.
  • Alteración del hambre con repercusión en el peso.
  • Taquicardia, palpitaciones, sudoración y vértigo.
  • Alteraciones digestivas, estreñimiento, sequedad de boca, etc.
  • Dolor en varias localizaciones; el más frecuente es el dolor de cabeza.
  • Alteraciones sexuales: disminución de la libido, disfunción eréctil, ausencia de menstruación, etc.
  • Alteración del ritmo vigilia-sueño: desvelo precoz con disminución de las horas de sueño; incremento de las horas de sueño (hipersomnia) o inversión del ritmo (dormir durante el día y estar despierto por la noche).
  • Empeoramiento matutino de la sintomatología depresiva y mejora de los síntomas depresivos al atardecer, momento en que incluso se puede lograr el estado anímico previo a la enfermedad.

3. ¿Existe tratamiento?

La medicación es una de las herramientas más importantes en el tratamiento de las personas que sufren depresión.

Para que el tratamiento resulte efectivo es importante tomar los fármacos según las indicaciones médicas, sin modificar la dosis ni abandonar la medicación, aunque los síntomas depresivos hayan desaparecido, ya que existe el riesgo de recaída


4. ¿Hasta cuándo tengo que seguir con el tratamiento?

Se debe cumplir el tratamiento durante el tiempo necesario, estipulado por su médico.

Para evitar olvidos en el tratamiento farmacológico se recomienda:

  • Organizar la medicación de forma que pueda tomarse fácilmente y en el momento adecuado. Tenerla en un lugar accesible y usar estrategias para evitar olvidos, como poner una alarma en el móvil o usar un pastillero diario o semanal.
  • Incorporar la toma de medicación en las actividades diarias; por ejemplo, hacer coincidir la toma de la mañana con el desayuno.
  • Saber hasta qué día se dispone de medicación y pedir cita con antelación para recoger recetas, y evitar quedarse sin medicación.
  • Se recomienda que la familia controle la medicación, para evitar tener más recetas de las necesarias y no acumular medicamentos, prescritos o de venta libre.

5. Nadie me entiende...

Cuando una persona está deprimida, suele aislarse socialmente, incluso del núcleo familiar, y le es difícil comunicarse. En general tiene una actitud de indiferencia a todo lo que le rodea.


6. ¿Hasta cuándo durará esto?

¿Hasta cuándo durará esto?

En la depresión pueden diferenciarse dos fases: La fase aguda y la fase de recuperación.

Fase aguda:

Es el periodo comprendido desde que la persona tiene síntomas depresivos e inicia el tratamiento farmacológico y/o psicosocial, hasta que comienzan a disminuir de estos síntomas. Esta fase puede durar un mes y medio o dos meses en total.  

Fase de recuperación:

La fase de recuperación de la enfermedad es el periodo de tiempo desde que la persona empieza a sentir que mejoran de los síntomas depresivos (aproximadamente dos meses después del inicio del tratamiento farmacológico) hasta la remisión total de los síntomas. La persona afectada no puede dejar el tratamiento, puesto que como mínimo debe alargarse 6 meses desde el inicio de la mejora.


7. ¿Volveré a llevar una vida 'normal'?

Depresión. ¿Volveré a llevar una vida 'normal'? Mutua Universal

Es importante, en la medida de lo posible, que las personas con depresión, una vez superada la fase aguda, lleven una vida normal tan pronto como sea posible.

Aunque en la mayoría de casos las personas afectadas pueden seguir trabajando, si el trabajo es muy estresante —física, psicológica o emocionalmente—, se deberá informar al equipo terapéutico de esta exigencia y pedir a la empresa, si es posible, un cambio temporal del puesto de trabajo, hasta que la persona pueda afrontar con la exigencia laboral pedida.


8. Recomendaciones:

  • Invitar a la persona a participar en actividades al alcance que impliquen contacto social, como deportes, clases de idiomas, clubes de lectura, clases de baile, etc. teniendo en cuenta sus preferencias.
  • Abstenerse completamente de tomar bebidas alcohólicas en cualquier momento, especialmente en eventos sociales. La idea de que beber alcohol facilita establecer conversaciones y potencia las relaciones sociales es errónea; en realidad influye de manera negativa en los dos aspectos.
  • Favorecer la expresión de las vivencias de la persona afectada, con la familia, con los amigos o con los profesionales de la salud.
  • Evitar aglomeraciones y espacios no seguros, sobre todo al inicio de la enfermedad.
  • Planificar conjuntamente la forma de aumentar progresivamente los contactos sociales y familiares.
  • Ayudar a la persona afectada a reflexionar sobre los roles familiares y sociales, identificar los cambios que surgen con la depresión y las posibles repercusiones.
  • Trabajar conjuntamente la familia y el equipo de salud para determinar la mejor manera de reducir o compensar las posibles modificaciones, en un ambiente tranquilo donde la persona con depresión no se sienta culpable de la situación.
  • Participar de forma activa tanto la persona afectada como el entorno familiar en el tratamiento psicosocial.
  • Participar en grupos de ayuda mutua, donde se pueden conocer a personas en situaciones de salud similar y así poder compartir experiencias relacionadas con la depresión. Esta acción va dirigida especialmente a personas con depresión crónica o recurrente.Un grupo de ayuda mutua es un espacio en el que varias personas que comparten un mismo problema o dificultad se reúnen para intentar superar o mejorar su situación